Creo que como creyentes nos gusta admirar los resultados de los radicales, pero no somos muy buenos observando el proceso por el cual atraviesan. Estamos tan convencidos de los conceptos de éxito del mundo que no logramos ver mas lejos de lo que nos ofrecen…
Por ejemplo tienes a Pablo, quien logró influenciar su mundo… Creo que la mayoría de creyentes lo admiramos y quisiéramos ver tanto fruto en nuestras vidas como lo logró ver él. Pero si lees pasajes como 1 Corintios 4:9-16 en el cual Pablo describe lo que tuvo que pasar para ver el fruto que vio, ya no nos parece tan atractivo.
De hecho, me atravería a decir que muchos llamarían a Pablo un “loser” el día de hoy… Ponte a pensar, fue alguien que no tenía su “casa propia”, ni hacía un buen salario, ni tenía grandes prestaciones, ni vestía elegantemente… Quiiéramos lograr lo que él logró, pero no pasar por el proceso que tuvo que pasar… No se puede…
Creo que debemos redefinir nuestros parámetros para medir a un “loser” y a un exitoso… Te lo digo con convicción: Alguien que deja a un lado las cosas que este mundo considera exitosas, para lograr algo eterno… no es un loser, es un radical.


5 Comentarios
No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé. Juan 15:16
Pues bastante fácil decirlo que vivirlo. Hoy en día si no tenés casa, carro, título universitario y una esposa (ya por aquello del status hijos), no sos tomado en cuenta en algunas iglesias, pues no has logrado el “éxito” que se requiere para saltar al mundo y “convencer” al que no conoce de Cristo que no tenga miedo a la vida cristiana y que no va a perder “todo”. La presión y la corriente de este siglo se ha metido hasta en nuestra casa. Otros por defecto utilizan la excusa de el servicio y no hacer el esfuerzo de superarse como individuo y llegan a creer fervientemente que la actividad misma que realizan para sustituir su irresponsabilidad, recibirá un premio de Dios y cubrirá su falta de carácter.
Creo que debemos ser bíblicos y encotrar el equilibrio sincerándote con Dios y contigo mismo; podés estar sin el llamado “éxito” y servir fervientemente a Dios sin esperar de recompensa; o ser un profesional que no se afana ni ufana de su posición o status y sirve a Dios con corazón sencillo.
La verdad el éxito consiste en hacer a lo que fuiste llamado hacer, no en las cosas materiales que el mundo te exige que tengas. Y sin duda alguna Pablo al igual que muchos otros apóstoles (y cristianos en la actualidad), encontraron el éxito en el servicio a Dios, sin importar lo que otros digan.
A lo que nosotros debemos preguntarnos, ¿Cuál es tu éxito?, ¿A que fuimos llamados?. Así cuando veas alguien que sirve fervientemente a Dios y que tiene pocas cosas materiales, no lo veas de menos, admíralo porque el sí ha comprendido que él no es de este mundo, y que su tesoro esta en los cielos.
Y recuerda que lo único que podremos llevarnos al cielo, son todas las cosas buenas que has hecho por los demás, y veras aquellas almas que gracias a ti recibieron a Cristo en su corazón.
Uff!! muy de acuerdo con los dos chicos de arriba vea! El muchacho que le dicen chief y el muchachito que le dicen perikito!! Será porque tiene un par de alitas pa volar!?? jajaja1! Hoy llamamos chivada a aquellos que tienen muchas coas materiales! Y bobos y losser a aquellos que deciden renunciar a sus comodiades para seguir al Rey!! Juela! Bueno!! A sefgguir adelante en la obra!! Y aunque otro digan: “Está locoO”. Que él se lleve toda la gloria!! Pero y un Budin Feliz!!!?? xD
definitivamente mi kerido chiefin, yo creo q se nos dificulta ya q como dice steve hemos echado raices en las cosas de este mundo..y a proposito los viajes misioneros y todo lo q hacia pablo no era chivada.era radical..estoy de acuerdo..mucho q aprender..