weddingEste próximo sábado se casan Jorge y Sarah. Él es el hermano de Carito.  Estamos muy contentos por ellos y esperamos que el Rey les permita representar ese cuadro precioso de Cristo y la Iglesia, que debería ser el reto de cada matrimonio que desea glorificar a Dios. 

Te puedes imaginar a toda la familia. Todos están expectantes, contentos de verlos casarse y tristes de la separación natural de dejar a padre y a madre… Y es que una boda no pasa desapercibida, por lo menos no para los que se están casando… Se trata de un evento que marca la vida de las personas para siempre. Es un momento único. Yo me casé con Carito hace cerca de cinco años y puedo recordarlo muy bien. He visto también cómo Jorge y Sarah han estado esperando este momento con gran deseo y emoción desde hace ya unos meses. He visto a cada uno de ellos prepararse para este momento: El vestido, el traje, el pastel, la iglesia, la recepción, la música… ufff, un sin fin de detalles. Ahora, todo está listo…

Creo que a veces nos olvidamos que tú y yo vamos a ser parte de una boda en los cielos. Creo que no siempre estamos tan emocionados y preparándonos para ese día tan especial… Las Bodas del Cordero es una realidad preciosa que tú y yo (si somos hermanos en Cristo) viviremos en poco tiempo. Al igual que una boda “terrenal”, este evento precioso que marca nuestra eternidad debería de ser esperado con gran deseo y emoción. Creo que no estamos preparando el “sin fin de detalles” para presentarnos confiados a esta boda preciosa: Un enfoque en lo eterno, una vida de convicciones, un obrar cristiano genuino…

¡Qué emocionante ver a unos amigos queridos casarse! Pero aún más emocionante esperar las Bodas del Cordero, ¿no te parece?

Escribe un comentario

*
*