No sé en cuanto a ti, pero yo siempre he admirado a aquellos que tienen tantas habilidades, especialmente cuando las ponen al servicio del Rey. Pero al mismo tiempo pienso en las muchas habilidades de las que carezco… Pero en ese contexto, el Señor me mostró algo muy interesante. Mira lo que dice en Mateo 25:15, hablando de cuando el Hijo del Hombre venga a esta tierra:
A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.
Si lees todo el capítulo, te darás cuenta de que el Señor regresa luego de un tiempo y “arregla cuentas con ellos” (25:19). Lo que me impactó es que el que tenía cinco, rindió el 100% de ganancia (dio otros cinco más) y el que tenía dos, rindió también el 100% de ganancia (dando otros dos más)… y la respuesta del Rey es la misma: “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.” (25:21 y 23). ¿Sabes? No se trata de la “cantidad”, sino del rendimiento… Dios conoce tu capacidad, y es de acuerdo a ella que arreglará cuentas contigo. Esto me anima por una parte y me reta por otra. Piénsalo: Dios no te comparará con el que tiene la capacidad de manejar cinco talentos. Él lo que examinará es tu fidelidad para rendir al 100%, de acuerdo a tu capacidad.
¿Estás siendo fiel con lo que el Rey te ha dado a hacer? ¿Estás rindiendo al Señor? ¿Trabajas para lo eterno de tal suerte que puedes “arreglar cuentas” con el Rey en este momento? ¡Qué reto!

